Empieza el año. La maquinaria se pone en marcha. Inconscientemente recito algo que quedó grabado hace 38 años cuando empezaba mi secundario
Levántasi muchachi que la cuatro sun, e lo federali sun vení o Cordún
Así cuenta Miguel Cané que lo despertaba a él y a sus compañeros un portero-enfermero-todoservicio en el Nacional de Buenos Aires.
Había una latencia de peligro en sus palabras, un aviso de la llegada del enemigo; el portero debía ser un veterano de la guerra de Crimea, Cordún es hoy un poblado de Rumania, una zona altamente conflictiva hacia mediados del siglo XIX.
¿Y porqué nos hacían leer a Miguel Cané? Cané entre otras cosas redactó la Ley de Residencia de 1902 que permitía expulsar del país a inmigrantes indeseables (o sea que no aceptaban sumisamente la explotación) y opinaba que en lugar de exterminar a los aborígenes lo ideal era conservarlos en reservas al modo yanqui para poder observarlos. Está claro que un personaje así no resulta simpático, sin embargo sabía escribir y retrató en forma amena la iniciación escolar de un adolescente de la elite porteña de fin del siglo XIX. Cien años después los adolescentes de los ’70 lo leíamos y criticábamos.
Pasados casi cuarenta años, sigo pensando mal de Cané pero no puedo evitar despertarlos de la larga siesta veraniega de la misma manera; por eso, vamos, que empieza el colegio…levántasi muchachi que la cuatro sun, e lo federali sun vení o Cordún
Yo creo que te gusta la historia, como me gustaba a mí cuando tenía tu edad, porque se refiere a los hombres vivos, y todo lo que se refiere a los hombres, a cuantos más hombres sea posible, a todos los hombres del mundo en cuanto se unen entre ellos en sociedad y trabajan y luchan y se mejoran a sí mismos, no puede no gustarte más que cualquier otra cosa. Antonio Gramsci
viernes, 20 de febrero de 2009
jueves, 25 de diciembre de 2008
Nos vamos despidiendo
Aumenta la temperatura, disminuyen las obligaciones, entramos en vacaciones. Estuvo bueno el 2008 en la Falcone. Vamos por el 2009.
Recomendados de este blog para el verano:
1.- Un libro, “El reino de este mundo”, de Alejo Carpentier. Alguna vez hay que leerlo. Puede ser un buen momento este enero
2.- Una película y una música: The commitments, de Alan Parker. Soul, rock, etiqueta más, etiqueta menos: música
3.- Un lugar: el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco. Queda cerca de Retiro (Suipacha 1442), después pueden subir a la Torre de los Ingleses. Las muestras son buenas, y además está la espectacular casa y los jardines. Este Fernández Blanco sabía vivir.
4.- Un parque: cualquiera donde uno pueda tirarse en el pastito, al sol o a la sombra, como nos guste
5.- Un juego online: click aquí
Disfruten, descansen, cuídense
Un abrazo
Recomendados de este blog para el verano:
1.- Un libro, “El reino de este mundo”, de Alejo Carpentier. Alguna vez hay que leerlo. Puede ser un buen momento este enero
2.- Una película y una música: The commitments, de Alan Parker. Soul, rock, etiqueta más, etiqueta menos: música
3.- Un lugar: el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco. Queda cerca de Retiro (Suipacha 1442), después pueden subir a la Torre de los Ingleses. Las muestras son buenas, y además está la espectacular casa y los jardines. Este Fernández Blanco sabía vivir.
4.- Un parque: cualquiera donde uno pueda tirarse en el pastito, al sol o a la sombra, como nos guste
5.- Un juego online: click aquí
Disfruten, descansen, cuídense
Un abrazo

Aguer dijo lo que dijo en tono de crítica, y aclaró que el problema viene de lejos: de la Ilustración para más datos y sus secuelas; lo que Aguer llamó, practicando la metáfora, “maestros de la sospecha”: Marx, Nietzche y Freud.
Presumo que a estos tres el apelativo no les molestaría. Es un elogio sospechar que no todo es como parece.
Igual Aguer no los quería elogiar. Estaba preocupado. La educación se deteriora, los docentes hacen paros y cuando van, enseñan cualquiera: niegan el orden natural en materias nuevas como construcción de ciudadanía, educación sexual y aún en otras viejas como historia (uy, esa me toca). Mucho “feminismo extremo”, mucho “contructivismo”. Los maestros se hacen llamar “trabajadores de la educación”, palabra que suena, según él, peor que “docente”
Habló Aguer ahora, habló la Iglesia. En el 2009 lo van a repetir sus títeres.
II.- Copio y pego. No da para comentarlo.
“Diez sacerdotes y tres voluntarios jesuitas enviados como misioneros entre 1961 y 1987 a Alaska, violaron en un cuarto de siglo a más de un centenar de niños y adolescentes de 17 aldeas esquimales. No se trata de una denuncia sino de un horror comprobado, porque la Compañía de Jesús aceptó pagar 50 millones de dólares a 110 víctimas que sufrieron los abusos sexuales.
El acuerdo extrajudicial por 50 millones de dólares, o sea alrededor de medio millón a cada víctima de los abusos, tiene contrapartidas muy criticadas por su dudosa moralidad. Ninguno de los jesuitas será incriminado por la Justicia ni se les pedirá que admitan su culpabilidad.”
III. Aguer no es jesuita, es más conservador. El jesuita es Bergoglio, el jefe.

1.- Ojo, no se muden a Nebraska
En todo el mundo hay embarazos no deseados, las razones podemos dejarlas para otro posteo, pero son una realidad. En EEUU, a fin de evitar el abandono subrepticio de bebés que las más de las veces termina con su vida, algunos estados han habilitado lugares donde las madres pueden entregar a sus bebés con un mero trámite.
En Nebraska adoptaron la ley pero, a diferencia de otros estados, no repararon en colocar un límite de tiempo (generalmente uno o dos meses del nacimiento). No tardaron mucho en darse cuenta del error, los nebraskenses empezaron a abandonar a pibes de 5, 7 y hasta 17 años.
2.- Los yanquis bajaron la edad de imputabilidad a los ocho años. Según ellos (y algunos nativos de estas pampas) es la solución para el “problema de la inseguridad”. Un pibe de ocho fusiló un par de parientes. Uno se preguntaría qué pasó, cómo se llegó a tal situación, pero no. Están pensando que ocho años no es suficiente, ¿bajamos a seis? ¿cuatro?
3.- El vice de Bush, Dick Cheney , defendió la utilización de la técnica del "submarino" , en inglés “waterboardering”, como método de tortura para presuntos terroristas. Según él es "notablemente exitosa" y "los resultados hablan por sí solos".
4.- Seguramente no se refería a esto Louis Amstrong cuando cantaba “What a wonderful world”
En todo el mundo hay embarazos no deseados, las razones podemos dejarlas para otro posteo, pero son una realidad. En EEUU, a fin de evitar el abandono subrepticio de bebés que las más de las veces termina con su vida, algunos estados han habilitado lugares donde las madres pueden entregar a sus bebés con un mero trámite.
En Nebraska adoptaron la ley pero, a diferencia de otros estados, no repararon en colocar un límite de tiempo (generalmente uno o dos meses del nacimiento). No tardaron mucho en darse cuenta del error, los nebraskenses empezaron a abandonar a pibes de 5, 7 y hasta 17 años.
2.- Los yanquis bajaron la edad de imputabilidad a los ocho años. Según ellos (y algunos nativos de estas pampas) es la solución para el “problema de la inseguridad”. Un pibe de ocho fusiló un par de parientes. Uno se preguntaría qué pasó, cómo se llegó a tal situación, pero no. Están pensando que ocho años no es suficiente, ¿bajamos a seis? ¿cuatro?
3.- El vice de Bush, Dick Cheney , defendió la utilización de la técnica del "submarino" , en inglés “waterboardering”, como método de tortura para presuntos terroristas. Según él es "notablemente exitosa" y "los resultados hablan por sí solos".
4.- Seguramente no se refería a esto Louis Amstrong cuando cantaba “What a wonderful world”
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Un cuento para niños que no quieren ser ni tiburones ni pececitos
-Si los tiburones fueran hombres -preguntó al señor K. la hija pequeña de su patrona-, se portarian mejor con los pececitos?
-Claro que sí -respondió el señor K.-. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones.Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes.
También habría escuelas en el interior de las cajas. En esas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Éstos necesitarían tener nociones de geografía para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoista o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones.
Si los tiburones fueran hombres, se harían naturalmente la guerra entre sí para conquistar cajas y pececillos ajenos. Además, cada tiburón obligaría a sus propios pececillos a combatir en esas guerras. Cada tiburón enseñaría a sus pececillos que entre ellos y los pececillos de otros tiburones existe una enorme diferencia. Si bien todos los pececillos son mudos, proclamarían, lo cierto es que callan en idiomas muy distintos y por eso jamás logran entenderse. A cada pececillo que matase en una guerra a un par de pececillos enemigos, de esos que callan en otro idioma, se les concedería una medalla al coraje y se le otorgaría además el título de héroe.
Si los tiburones fueran hombres, tendrían también su arte. Habría hermosos cuadros en los que se representarían los dientes de los tiburones en colores maravillosos, y sus fauces como puros jardines de recreo en los que da gusto retozar. Los teatros del fondo del mar mostrarían a heroicos pececillos entrando entusiasmados en las fauces de los tiburones, y la música sería tan bella que, a sus sones, arrullados por los pensamientos más deliciosos, como en un ensueño, los pececillos se precipitarían en tropel, precedidos por la banda, dentro de esas fauces.
Habría asimismo una religión, si los tiburones fueran hombres. Esa religión enseñaría que la verdadera vida comienza para los pececillos en el estómago de los tiburones.
Además, si los tiburones fueran hombres, los pececillos dejarian de ser todos iguales como lo son ahora. Algunos ocuparían ciertos cargos, lo que los colocaria por encima de los demás. A aquellos pececillos que fueran un poco más grandes se les permitiría incluso tragarse a los más pequeños. Los tiburones verían esta práctica con agrado, pues les proporcionaría mayores bocados. Los pececillos más gordos, que serían los que ocupasen ciertos puestos, se encargarían de mantener el orden entre los demás pececillos, y se harían maestros u oficiales, ingenieros especializados en la construcción de cajas, etc. En una palabra: habría por fin en el mar una cultura si los tiburones fueran hombres.
Escrito por Bertolt Brecht en Historias de Almanaque
-Claro que sí -respondió el señor K.-. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones.Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes.
También habría escuelas en el interior de las cajas. En esas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Éstos necesitarían tener nociones de geografía para mejor localizar a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoista o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones.
Si los tiburones fueran hombres, se harían naturalmente la guerra entre sí para conquistar cajas y pececillos ajenos. Además, cada tiburón obligaría a sus propios pececillos a combatir en esas guerras. Cada tiburón enseñaría a sus pececillos que entre ellos y los pececillos de otros tiburones existe una enorme diferencia. Si bien todos los pececillos son mudos, proclamarían, lo cierto es que callan en idiomas muy distintos y por eso jamás logran entenderse. A cada pececillo que matase en una guerra a un par de pececillos enemigos, de esos que callan en otro idioma, se les concedería una medalla al coraje y se le otorgaría además el título de héroe.
Si los tiburones fueran hombres, tendrían también su arte. Habría hermosos cuadros en los que se representarían los dientes de los tiburones en colores maravillosos, y sus fauces como puros jardines de recreo en los que da gusto retozar. Los teatros del fondo del mar mostrarían a heroicos pececillos entrando entusiasmados en las fauces de los tiburones, y la música sería tan bella que, a sus sones, arrullados por los pensamientos más deliciosos, como en un ensueño, los pececillos se precipitarían en tropel, precedidos por la banda, dentro de esas fauces.
Habría asimismo una religión, si los tiburones fueran hombres. Esa religión enseñaría que la verdadera vida comienza para los pececillos en el estómago de los tiburones.
Además, si los tiburones fueran hombres, los pececillos dejarian de ser todos iguales como lo son ahora. Algunos ocuparían ciertos cargos, lo que los colocaria por encima de los demás. A aquellos pececillos que fueran un poco más grandes se les permitiría incluso tragarse a los más pequeños. Los tiburones verían esta práctica con agrado, pues les proporcionaría mayores bocados. Los pececillos más gordos, que serían los que ocupasen ciertos puestos, se encargarían de mantener el orden entre los demás pececillos, y se harían maestros u oficiales, ingenieros especializados en la construcción de cajas, etc. En una palabra: habría por fin en el mar una cultura si los tiburones fueran hombres.
Escrito por Bertolt Brecht en Historias de Almanaque
jueves, 13 de noviembre de 2008
Inseguridad
Vivimos en un mundo inseguro, ya lo sabemos. Pero los medios se refieren a otra cosa cuando hablan de inseguridad. Leyéndolos, un amigo me decía: Inseguridad era la de antes, Pablo.
Es cierto: era inseguro ser joven en el final de los 70. También era inseguro ser adulto. En verdad, era inseguro ser.
Carlos Carballo fue una de las personas que forjó esa inseguridad. En diciembre de 1976 resultó sumamente inseguro para una veintena de presos políticos y “desaparecidos” que fueron fusilados en el paraje chaqueño de Margarita Belén luego de haber sido torturados en distintas mazmorras. Carlos Carballo era en ese momento Jefe de la División Tráfico de la Policía del Chaco y fue procesado por ese hecho junto con otros once represores. A pesar de que se simuló una huida de los detenidos y un posterior enfrentamiento, otro de los protagonistas, el ex jefe del ejército (cargo alcanzado en “democracia”) Ricardo Brinzoni reconoció que se había tratado de un fusilamiento encubierto, “de delincuentes terroristas” aclaró.
A la inseguridad de esos años la siguió otra inseguridad: la de un país precarizado, empobrecido, flexibilizado. Un nuevo país donde las seguridades de otros tiempos –trabajo, salud, educación- habían desaparecido. No otro había sido el objetivo de la represión.
Pero Carlos Carballo progresó, no se convirtió como otros en “mano de obra desocupada”. Fue a lo conocido: se puso una agencia de vigilancia. Contrataba gente para brindar la seguridad que él mismo había colaborado en destruir.
No creo que Carballo reconociera su porcentaje de responsabilidad en esa nueva situación que le permitía vivir bien.
Alguno aludirá al efecto mariposa –cómo una modificación en el pasado transforma el presente- para explicar lo que sucedió. Puede ser, el caso es que Carlos Carballo fue a pagar sueldos de su agencia. Con la pistola a mano, como corresponde a épocas y lugares inseguros. Aparecieron dos hombres armados, Carballo se resistió, pero en soledad y con setenta y cinco años esta vez fue él quien quedó del lado inseguro.
Murió desangrado en Puerto Vilelas; no muy lejos, a setenta kilómetros nomás de Margarita Belén.
Es cierto: era inseguro ser joven en el final de los 70. También era inseguro ser adulto. En verdad, era inseguro ser.
Carlos Carballo fue una de las personas que forjó esa inseguridad. En diciembre de 1976 resultó sumamente inseguro para una veintena de presos políticos y “desaparecidos” que fueron fusilados en el paraje chaqueño de Margarita Belén luego de haber sido torturados en distintas mazmorras. Carlos Carballo era en ese momento Jefe de la División Tráfico de la Policía del Chaco y fue procesado por ese hecho junto con otros once represores. A pesar de que se simuló una huida de los detenidos y un posterior enfrentamiento, otro de los protagonistas, el ex jefe del ejército (cargo alcanzado en “democracia”) Ricardo Brinzoni reconoció que se había tratado de un fusilamiento encubierto, “de delincuentes terroristas” aclaró.
A la inseguridad de esos años la siguió otra inseguridad: la de un país precarizado, empobrecido, flexibilizado. Un nuevo país donde las seguridades de otros tiempos –trabajo, salud, educación- habían desaparecido. No otro había sido el objetivo de la represión.
Pero Carlos Carballo progresó, no se convirtió como otros en “mano de obra desocupada”. Fue a lo conocido: se puso una agencia de vigilancia. Contrataba gente para brindar la seguridad que él mismo había colaborado en destruir.
No creo que Carballo reconociera su porcentaje de responsabilidad en esa nueva situación que le permitía vivir bien.
Alguno aludirá al efecto mariposa –cómo una modificación en el pasado transforma el presente- para explicar lo que sucedió. Puede ser, el caso es que Carlos Carballo fue a pagar sueldos de su agencia. Con la pistola a mano, como corresponde a épocas y lugares inseguros. Aparecieron dos hombres armados, Carballo se resistió, pero en soledad y con setenta y cinco años esta vez fue él quien quedó del lado inseguro.
Murió desangrado en Puerto Vilelas; no muy lejos, a setenta kilómetros nomás de Margarita Belén.
jueves, 9 de octubre de 2008
miércoles, 24 de septiembre de 2008
El mundo en que vivimos


1.- Durante un año, los habitantes de un país, por ejemplo éste, concurrimos a nuestros trabajos y producimos bienes y servicios. Esto es lo que los economistas llaman el Prod
ucto Bruto Interno y da una medida (relativa) de la situación económica de un país.El PBI de Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia y Ecuador suma 624.000 millones de dólares
2.- Un banco quiebra en EE.UU. La preocupación cunde en el mundo, todos hablan de la crisis del 30, la pavorosa caída de Wall Street. La pérdida representa 639.000 millones de dólares
3.- En un día se evaporó el trabajo de un año (PBI) de los uruguayos, los argentinos, los paraguayos, los chilenos, los bolivianos, los peruanos y los ecuatorianos.4.- Este es el mundo en qué vivimos, y algunos piensan que los utópicos somos los que lo criticamos.
2.- Un banco quiebra en EE.UU. La preocupación cunde en el mundo, todos hablan de la crisis del 30, la pavorosa caída de Wall Street. La pérdida representa 639.000 millones de dólares
3.- En un día se evaporó el trabajo de un año (PBI) de los uruguayos, los argentinos, los paraguayos, los chilenos, los bolivianos, los peruanos y los ecuatorianos.4.- Este es el mundo en qué vivimos, y algunos piensan que los utópicos somos los que lo criticamos.
domingo, 21 de septiembre de 2008
¡Que vivan los estudiantes!
Ya pasaron casi cien años. Fue en 1910, en un Congreso Internacional en Montevideo que el presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Medicina de la UBA, Carlos Daroqui propuso que se designara un día para la celebración de los estudiantes.
De esos estudiantes que años después protagonizarían la gran rebelión estudiantil, la Reforma Universitaria, a los de hoy, que siguen la tradición que tanto gustara a Violeta Parra:
Me gustan los estudiantes
¡Que vivan los estudiantes,
jardín de las alegrías!
Son aves que no se asustan
de animal ni policía,
y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría.
Caramba y zamba la cosa,
¡que viva la astronomía!
¡Que vivan los estudiantes
que rugen como los vientos
cuando les meten al oído
sotanas o regimientos.
Pajarillos libertarios,
igual que los elementos.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los experimentos!
Me gustan los estudiantes
porque son la levadura
del pan que saldrá del horno
con toda su sabrosura,
para la boca del pobre
que come con amargura.
Caramba y zamba la cosa
¡viva la literatura!
Me gustan los estudiantes
porque levantan el pecho
cuando le dicen harina
sabiéndose que es afrecho,
y no hacen el sordomudo
cuando se presenta el hecho.
Caramba y zamba la cosa
¡el código del derecho!
Me gustan los estudiantes
que marchan sobre la ruina.
Con las banderas en alto
va toda la estudiantina:
son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los especialistas!
Me gustan los estudiantes
que van al laboratorio,
descubren lo que se esconde
adentro del confesorio.
Ya tienen un gran carrito
que llegó hasta el Purgatorio
Caramba y zamba la cosa
¡los libros explicatorios!
Me gustan los estudiantes
que con muy clara elocuencia
a la bolsa negra sacra
le bajó las indulgencias.
Porque, ¿hasta cuándo nos dura
señores, la penitencia?
Caramba y zamba la cosa
¡Qué viva toda la ciencia!
De esos estudiantes que años después protagonizarían la gran rebelión estudiantil, la Reforma Universitaria, a los de hoy, que siguen la tradición que tanto gustara a Violeta Parra:
Me gustan los estudiantes
¡Que vivan los estudiantes,
jardín de las alegrías!
Son aves que no se asustan
de animal ni policía,
y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría.
Caramba y zamba la cosa,
¡que viva la astronomía!
¡Que vivan los estudiantes
que rugen como los vientos
cuando les meten al oído
sotanas o regimientos.
Pajarillos libertarios,
igual que los elementos.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los experimentos!
Me gustan los estudiantes
porque son la levadura
del pan que saldrá del horno
con toda su sabrosura,
para la boca del pobre
que come con amargura.
Caramba y zamba la cosa
¡viva la literatura!
Me gustan los estudiantes
porque levantan el pecho
cuando le dicen harina
sabiéndose que es afrecho,
y no hacen el sordomudo
cuando se presenta el hecho.
Caramba y zamba la cosa
¡el código del derecho!
Me gustan los estudiantes
que marchan sobre la ruina.
Con las banderas en alto
va toda la estudiantina:
son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa
¡vivan los especialistas!
Me gustan los estudiantes
que van al laboratorio,
descubren lo que se esconde
adentro del confesorio.
Ya tienen un gran carrito
que llegó hasta el Purgatorio
Caramba y zamba la cosa
¡los libros explicatorios!
Me gustan los estudiantes
que con muy clara elocuencia
a la bolsa negra sacra
le bajó las indulgencias.
Porque, ¿hasta cuándo nos dura
señores, la penitencia?
Caramba y zamba la cosa
¡Qué viva toda la ciencia!
jueves, 18 de septiembre de 2008


Nostalgias
Se enojó La Nación. El diario de los Mitre se chivó con lo de las becas, las tomas y los gritos en la legislatura. Para saber, cuando La Nación se enoja no grita ni hace marchas: escribe una editorial. En la que escribieron hoy no es que se jueguen por Macri ya que “el camino seguido por las autoridades para resolver la demanda puede merecer juicios diversos” pero “lo que no es admisible es el comportamiento de los estudiantes, relativamente poco numerosos, agitados ideológicamente por fracciones políticas de escasa o nula repercusión en el electorado (es decir, títeres que para colmo tienen titiriteros berretas) ... Se reiteraron así modos de acción directa que omiten etapas de diálogo y búsqueda de consenso y deciden por sí tanto la suspensión de clases como el ingreso de docentes o autoridades en el establecimiento escolar, lo cual implica una grave alteración del orden”. A ver si entienden, descarriaditos: ¡Orrden!
Y como si esto fuera poco, los padres. “No hay que olvidar que muchos de estos actos contaron con la presencia o el consentimiento de algunos padres, temerosos quizá de quedar como poco "modernos" ante sus hijos o nostálgicos de su rebeldía adolescente de los años 70”.
Y uno que estaba convencido que lo animaba una profunda convicción ¿Ahora resulta que sólo somos nostálgicos? Nostalgias de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración. Esas eran Nostalgias, la que escribió Cadícamo. Angustia de sentirme abandonado y pensar que otro a su lado pronto... pronto le hablará de amor...
Ya vimos con que se angustió La Nación, ahora, ¿no tendrá también sus nostalgias?
“La crisis ha terminado. No hay sorpresa en la Nación ante la caída de un gobierno que ya estaba muerto mucho antes de su eliminación por la vía de un cambio como el que se ha operado. En lugar de aquella sorpresa hay una enorme expectación. Todos sabemos que se necesitan planes sólidos para facilitar la rehabilitación material y moral de una comunidad herida por demasiados fracasos y dominada por un escepticismo contaminante. Precisamente por la magnitud de la tarea a emprender, la primera condición es que se afiance en las fuerzas armadas la cohesión con la que han actuado hasta aquí. Hay un país que tiene valiosas reservas de confianza, pero también hay un terrorismo que acecha”
Nostalgias de otros momentos y otras editoriales. La que acabo de copiar es del 25 de marzo de 1976.
Y como si esto fuera poco, los padres. “No hay que olvidar que muchos de estos actos contaron con la presencia o el consentimiento de algunos padres, temerosos quizá de quedar como poco "modernos" ante sus hijos o nostálgicos de su rebeldía adolescente de los años 70”.
Y uno que estaba convencido que lo animaba una profunda convicción ¿Ahora resulta que sólo somos nostálgicos? Nostalgias de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca como un fuego su respiración. Esas eran Nostalgias, la que escribió Cadícamo. Angustia de sentirme abandonado y pensar que otro a su lado pronto... pronto le hablará de amor...
Ya vimos con que se angustió La Nación, ahora, ¿no tendrá también sus nostalgias?
“La crisis ha terminado. No hay sorpresa en la Nación ante la caída de un gobierno que ya estaba muerto mucho antes de su eliminación por la vía de un cambio como el que se ha operado. En lugar de aquella sorpresa hay una enorme expectación. Todos sabemos que se necesitan planes sólidos para facilitar la rehabilitación material y moral de una comunidad herida por demasiados fracasos y dominada por un escepticismo contaminante. Precisamente por la magnitud de la tarea a emprender, la primera condición es que se afiance en las fuerzas armadas la cohesión con la que han actuado hasta aquí. Hay un país que tiene valiosas reservas de confianza, pero también hay un terrorismo que acecha”
Nostalgias de otros momentos y otras editoriales. La que acabo de copiar es del 25 de marzo de 1976.
López

Jorge Julio López. Dos años de su segunda desaparición. López, Kosteki, Santillán, Fuentealba, presos políticos en todo el territorio, trabajadores y estudiantes judicializados por reclamar, más de 700 casos de gatillo fácil sólo desde el 2003, la sanción de la ley antiterrorista que da un “baño legal” a la represión.
Nombres y situaciones que nos recuerdan el abuso de lenguaje que consiste en llamar democracia a un régimen en el cual se vota con cierta regularidad.
Nombres y situaciones que nos recuerdan el abuso de lenguaje que consiste en llamar democracia a un régimen en el cual se vota con cierta regularidad.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Tarea para el hogar
Un triángulo de cuatro lados es una contradicción en sus términos de enunciación, o como lo preferiría un profesor de matemáticas, un conjunto vacío. Estudiantes aviesos sostienen que también lo es un profesor que no da “tarea para el hogar”. Deseoso de no contradecirlos, acá va la tarea del día:
Clarín del domingo, página 32, artículo de Felipe Pigna sobre la Noche de los Lápices, “muchos colegios del país tienen hoy placas conmemorativas de sus alumnos desaparecidos”.
Es una buena ocasión para mandar una carta de lectores, comentar que la EEM Nº 7 no sólo tiene una baldosa-homenaje en su vereda, sino que también lleva, orgullosa, el nombre de María Claudia Falcone. Reseñar brevemente la lucha por la imposición del nombre y la actual, el edificio, las becas… Pigna cita también que “la mayoría de ellos provenían de hogares de clase media, no tenían problemas en pagar el boleto de colectivo pero sabían que había muchos de sus compañeros que sí…había que conseguir el boleto estudiantil para todos”. Me parece que no hace falta que les diga qué se puede relacionar con esto.
Bien. La tarea está explicada, buscar el consejo de un profesor de periodismo no vendría mal, ser rápidos tampoco, la noticia es mañana y a lo sumo el miércoles.
¡A trabajar! ¿Nota? No, nota no hay, sólo concepto.
Clarín del domingo, página 32, artículo de Felipe Pigna sobre la Noche de los Lápices, “muchos colegios del país tienen hoy placas conmemorativas de sus alumnos desaparecidos”.
Es una buena ocasión para mandar una carta de lectores, comentar que la EEM Nº 7 no sólo tiene una baldosa-homenaje en su vereda, sino que también lleva, orgullosa, el nombre de María Claudia Falcone. Reseñar brevemente la lucha por la imposición del nombre y la actual, el edificio, las becas… Pigna cita también que “la mayoría de ellos provenían de hogares de clase media, no tenían problemas en pagar el boleto de colectivo pero sabían que había muchos de sus compañeros que sí…había que conseguir el boleto estudiantil para todos”. Me parece que no hace falta que les diga qué se puede relacionar con esto.
Bien. La tarea está explicada, buscar el consejo de un profesor de periodismo no vendría mal, ser rápidos tampoco, la noticia es mañana y a lo sumo el miércoles.
¡A trabajar! ¿Nota? No, nota no hay, sólo concepto.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Valdés, otro que hace cuentas
Valdés se llama la península más famosa de la Argentina y un cafetalero colombiano protagonista de una propaganda de los ’70. También es un padre de un alumno del Normal 6 que no pidió beca pero que opina distinto del ministro Narodowski.
Publicó una carta en Clarín donde saca las siguientes cuentas: según el último censo hay en la capital 500.000 niños/jóvenes entre los 5 y los 18 años, es decir las edades de la educación obligatoria. Según estimaciones oficiales, el 20 % de la población es pobre. Es decir, de 500.000, 100.000. Si se dan 60.000 becas, ¡faltan 40.000!
No es el único cálculo: el gobierno de la ciudad reparte (es decir, considera correcto hacerlo) 67.000 planes sociales a familias carenciadas, a dos pibes por familia (número exiguo, suele ser mayor) se necesitarían 134.000 becas. El doble de lo actual.
Son cuentas sencillas para un ingeniero.
Publicó una carta en Clarín donde saca las siguientes cuentas: según el último censo hay en la capital 500.000 niños/jóvenes entre los 5 y los 18 años, es decir las edades de la educación obligatoria. Según estimaciones oficiales, el 20 % de la población es pobre. Es decir, de 500.000, 100.000. Si se dan 60.000 becas, ¡faltan 40.000!
No es el único cálculo: el gobierno de la ciudad reparte (es decir, considera correcto hacerlo) 67.000 planes sociales a familias carenciadas, a dos pibes por familia (número exiguo, suele ser mayor) se necesitarían 134.000 becas. El doble de lo actual.
Son cuentas sencillas para un ingeniero.
lunes, 1 de septiembre de 2008
La pausa en la tormenta

Los últimos días fueron movidos, nada hace pensar que los que vienen sean más tranquilos. ¿Porqué no hacer una pausa? En medio de la toma la profesora Adriana Tubaro me prestó un libro de un monstruo; perdón, de un ilustrador italiano: Tulio Pericoli. 170 páginas de excelentes dibujos. Me costó seleccionar uno, al final me quedé con Rimbaud. Un poeta a la altura del ilustrador. Fíjense si no:
Los carros de plata y cobre -
Las proas de acero y de plata -
Hieren la espuma -,
Agitan los tallos de las zarzas.
Las corrientes del páramo,
Y las huellas inmensas del reflujo,
Corren circularmente hacia el este,
Hacia los pilares del bosque,
Hacia los postes del muelle,
Cuyo ángulo castigan torbellinos de luz.
domingo, 31 de agosto de 2008
Los que escriben, los que calculan y los que leemos
¿No son éstas destrezas que se supone los alumnos adquieren en la escuela? En estos días de conflicto bastante se escribió, y cuando uno lee se encuentra con esto:
1.- Por ejemplo acerca de la “pérdida” de los días de clase. Se dijo que ante esa situación la escuela deberá elegir entre extender el ciclo lectivo en diciembre o usar los sábados. ¿Quién escribió esto? ¿Alguien del ministerio? El ciclo lectivo “ya” se extiende hasta diciembre, ocupa todo diciembre para ser más precisos. Y continúa en febrero hasta el primer día de clases del 2009.
A ver si se entiende: No se puede extender lo que ya está extendido.
2.- También se usó como argumento que “Un día de clase tiene un valor incalculable”. ¡Ay, ay, ay! ¿Cómo incalculable? Calculemos que para eso estamos: Un maestro que recién se inicia con la garantía salarial y el incentivo cobra 1290 por unos 22 días de clase, es decir 58 $ por día, si educa a 29 alumnos el día de clase por pibe vale 2 pesos.
¿No lo había dicho Capusotto?: ¡todo por dos pesos!
1.- Por ejemplo acerca de la “pérdida” de los días de clase. Se dijo que ante esa situación la escuela deberá elegir entre extender el ciclo lectivo en diciembre o usar los sábados. ¿Quién escribió esto? ¿Alguien del ministerio? El ciclo lectivo “ya” se extiende hasta diciembre, ocupa todo diciembre para ser más precisos. Y continúa en febrero hasta el primer día de clases del 2009.
A ver si se entiende: No se puede extender lo que ya está extendido.
2.- También se usó como argumento que “Un día de clase tiene un valor incalculable”. ¡Ay, ay, ay! ¿Cómo incalculable? Calculemos que para eso estamos: Un maestro que recién se inicia con la garantía salarial y el incentivo cobra 1290 por unos 22 días de clase, es decir 58 $ por día, si educa a 29 alumnos el día de clase por pibe vale 2 pesos.
¿No lo había dicho Capusotto?: ¡todo por dos pesos!
jueves, 28 de agosto de 2008
La toma
Desde anteayer, el colegio está tomado. A diferencia de otros momentos, en que la situación de la Falcone operaba como principal desencadenante, en este caso el reclamo por las becas es claramente general: llegaron tarde (mitad de año) y en algunos colegios sólo entre un 20 a un 25 % de las solicitadas. Otra vez ha operado la lógica contable: las becas aumentaron su valor (o lo mantuvieron, inflación mediante) reduciendo su número
Bastante se ha hablado, y no es mi intención repetir lo dicho, acerca de esto, de la justeza del reclamo y de la “pérdida y recuperación de los días de clase”. Ya habrá tiempo y otros posteos.
Mientras tanto, me gustaría hacer el siguiente comentario: una toma, como otras situaciones de conflicto, tensa las relaciones sociales. Los vínculos entre las personas y entre éstas y las instituciones aparecen clara y distintamente. Conceptos que en otros momentos uno tardaba tiempo en procesar, se incorporan de manera inmediata. Los discursos se desenmascaran frente a las acciones.
Una toma puede ser, efectivamente, una pérdida de tiempo si uno la transcurre sin vivirla. En cambio, ofrece muchas enseñanzas a quienes se lanzan en su seno con el corazón encendido y la mente abierta.
Bastante se ha hablado, y no es mi intención repetir lo dicho, acerca de esto, de la justeza del reclamo y de la “pérdida y recuperación de los días de clase”. Ya habrá tiempo y otros posteos.
Mientras tanto, me gustaría hacer el siguiente comentario: una toma, como otras situaciones de conflicto, tensa las relaciones sociales. Los vínculos entre las personas y entre éstas y las instituciones aparecen clara y distintamente. Conceptos que en otros momentos uno tardaba tiempo en procesar, se incorporan de manera inmediata. Los discursos se desenmascaran frente a las acciones.
Una toma puede ser, efectivamente, una pérdida de tiempo si uno la transcurre sin vivirla. En cambio, ofrece muchas enseñanzas a quienes se lanzan en su seno con el corazón encendido y la mente abierta.
lunes, 25 de agosto de 2008
¡Felicitaciones!

Para 2do 1ra. El trabajo de estampado en el acto del 21 salió muy bien. Y no fue casualidad, ni trabajo de unos pocos. Se lo planificó al detalle y colaboró la gran mayoría del curso. Por la repercusión que tuvo, pienso que valió la pena el esfuerzo.
Ahora bien, ¿alguien me puede explicar que significa el gesto de Lourdes?
Si quieren ver más fotos, visiten el blog de la escuela.
sábado, 23 de agosto de 2008
Retomando
Falta poco más de tres meses para el final de clases. Con algo de demora, retomo el blog después del receso invernal. Antes de éste, les recomendé visitar la exposición de Rodin que todavía continúa en el Museo de Arte Decorativo.
Si van, deténgase un momento frente al "Hombre de la nariz rota". Yo lo hice y una frase de su presentación me hizo recordar y buscar el testamento artístico de Rodin. Les hablaba a los jóvenes franceses, a mí cuando lo era y también a ustedes ahora:
"Sean profundamente y tenazmente veraces. No duden jamás en expresar lo que sienten, aún cuando se encuentren en oposición a las ideas establecidas. Puede ser que no sean comprendidos al principio. Pero su aislamiento no durará mucho. Los amigos pronto llegarán a ustedes, porque aquello que es profundamente verdadero para un hombre lo es para todos"
Si van, deténgase un momento frente al "Hombre de la nariz rota". Yo lo hice y una frase de su presentación me hizo recordar y buscar el testamento artístico de Rodin. Les hablaba a los jóvenes franceses, a mí cuando lo era y también a ustedes ahora:
"Sean profundamente y tenazmente veraces. No duden jamás en expresar lo que sienten, aún cuando se encuentren en oposición a las ideas establecidas. Puede ser que no sean comprendidos al principio. Pero su aislamiento no durará mucho. Los amigos pronto llegarán a ustedes, porque aquello que es profundamente verdadero para un hombre lo es para todos"
jueves, 17 de julio de 2008
Concurso
Alguna vez, quizás mientras lo mordisqueaban, habrán leído la marca del lápiz. Unas cuantas veces habrá sido Faber. Es seguro. Esta gente viene fabricándolos desde 1761 (desde antes de la revolución francesa, se ufanan) y en estos días decidieron organizar un concurso de dibujo. ¿Quién se anima? El dibujante de 4to 4ta podría ser uno. Los que se copan con los talleres de Ruth también.
Hay tiempo hasta el 1ro de agosto. Si quieren averiguar bien todos los requisitos, entren a la página de la empresa www.fabercastell.com.ar .
¡Suerte!
Hay tiempo hasta el 1ro de agosto. Si quieren averiguar bien todos los requisitos, entren a la página de la empresa www.fabercastell.com.ar .
¡Suerte!
miércoles, 9 de julio de 2008
Un guión de historietas
En 1953 un tipo dio vuelta la historieta. Ese año apareció Sargento Kirk, lo escribía un geólogo, Héctor Oesterheld. Kirk era un héroe raro, nuevo, un desertor, uno que se pudrió de andar matando indios y se pasó del otro lado, una especie de mezcla de Martín Fierro y el sargento Cruz pero en EE.UU. Ahí empezó a cambiar todo, los argentinos inventamos una nueva forma de narrar en cuadritos. Cuatro años después, en medio de la represión del golpe militar contra Perón (la autodenominada Revolución Libertadora o la “fusiladora” como la bautizaron los que la resistieron) Oesterheld publicó la historieta emblema de la Argentina: El eternauta. Una invasión extraterrestre, ciencia ficción pero en la Argentina, E.T perversos atacando el estadio de River y el obelisco. Hay que leerla.
Hace poco, ví un corto hecho con fotos fijas que a partir del Eternauta reescribe la historia argentina del siglo XX. Arranca con la Semana Trágica y llega hasta hoy.
Es muy bueno, ahí va.
http://es.youtube.com/watch?v=K7JWW34J_No
Oesterheld fue secuestrado por la dictadura del 76, al igual que sus hijas.
Hace poco, ví un corto hecho con fotos fijas que a partir del Eternauta reescribe la historia argentina del siglo XX. Arranca con la Semana Trágica y llega hasta hoy.
Es muy bueno, ahí va.
http://es.youtube.com/watch?v=K7JWW34J_No
Oesterheld fue secuestrado por la dictadura del 76, al igual que sus hijas.
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