Era el fin
formal de la dictadura de 1966 que se había autodenominado pomposamente
Revolución Argentina y soñado con un extenso período de gobierno. Era también
el fruto del Gran Acuerdo Nacional entre todas las fracciones de la burguesía
(incluido el peronismo). Por eso el triunfo electoral ¡del peronismo! fue
saludado entre otros por la UIA y la Bolsa de Cereales.
Los
aniversarios convocan. El “relato” se organiza. Junto a Héctor Cámpora, “la
Cámpora” y el Movimiento Evita homenajearon también al gobernador de Córdoba de
ese momento, Ricardo Obregón Cano y al de Buenos Aires, Oscar Bidegain. Los
nombres funcionan como ejemplos y los actuales dirigentes llaman a la unidad
para “defender el proyecto”.
Siendo éste
un blog de historia abandonaremos por un momento el presente y la discusión del
”proyecto” e intentaremos una serie de reflexiones acerca de un pasado
mitificado:
1.- La
imposición del nombre “Cámpora” a una agrupación política con vocación de
futuro no puede ser más desafortunado. Héctor Cámpora “gobernó” o por lo menos
ocupó el “sillón de Rivadavia” sólo cuarenta y cinco días.
2.- Durante
ese mes y medio el camporismo intentó imponer un “pacto social”, es decir
congelar los salarios en el inicio de un
proceso inflacionario anulando las paritarias (continuación de la política de
la dictadura militar saliente). El acuerdo fue firmado por el dirigente
empresarial Gelbard, el propio Cámpora y el dirigente de la CGT Rucci.
3.- Cámpora era
visto y nunca logró ser otra cosa que un títere. Sin autoridad formal, Perón
marcó la cancha al nuevo gobierno. Antes
de que éste asumiera destituyó al dirigente de la JP, Rodolfo Galimberti y en
un discurso el 1ro de mayo anunció que no se debían esperar leyes sociales importantes
del gobierno de Cámpora.
4.- La
impotencia del gobierno se verificaría en forma trágica el 20 de junio con el
regreso de Perón al país y la masacre de Ezeiza. La alianza burocracia
sindical-lopezrreguismo asesinó a unas doscientas personas. No hubo ninguna
investigación pero Perón acusó a Cámpora de “desgobierno”
5.- Poco
después sucedió el obvio desenlace: Cámpora fue removido con la anuencia del
propio Perón. Similar situación sufrieron los también homenajeados hoy Bidegain
(enero 1974) y Obregón Cano (febrero 1974). El primero fue obligado a renunciar
y el segundo destituido por un golpe policial (el Navarrazo), ambos sucesos en
vida y gobierno de Perón. Ninguno de ellos se resistió ni enfrentó a Perón.
Los “camporistas”
de ese momento siguieron defendiendo fervientemente ese “proyecto” durante, al
menos, un año más. Eso, entre los
asesinatos que diezmaban las filas de militantes y activistas.
El recuerdo
de Cámpora, Bidegain y Obregón Cano, entre otros, no puede ser hecho al margen
de un balance sin ficciones.
1 comentario:
1. ¿No fue Mafalda la que dijo que los muertos son los que más fácilmente cambian de ideas políticas?
2. El argumento de los 45 días se le va a hacer mierda dentro de 20 años, cuando gobierne algún peronista/kirchnerista (será una corriente más dentro del peronismo)convoque a la juventud a formar "La Caamaño".
3. La muerte garpa profesor. El relato viene después. Si no hay muerto no se puede. Si lo sabrá esta gente.
JP
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