
Ayer se abrieron los sobres de la licitación de Malabia. Se presentaron siete empresas y una de ellas fue preadjudicada a la espera del análisis final de su propuesta.
Yo creo que te gusta la historia, como me gustaba a mí cuando tenía tu edad, porque se refiere a los hombres vivos, y todo lo que se refiere a los hombres, a cuantos más hombres sea posible, a todos los hombres del mundo en cuanto se unen entre ellos en sociedad y trabajan y luchan y se mejoran a sí mismos, no puede no gustarte más que cualquier otra cosa. Antonio Gramsci
Éramos muchos el jueves en la marcha. Faltaban otros. Faltaban los que consideraron más importante “solidarizarse” con la presidenta que defender a los compañeros; faltaban los que pensaron (y tal vez sigan haciéndolo) que Julio López se había ido por su cuenta; faltaban los que se intoxicaron con el humo de los choripanes en River y confundieron burócratas asesinos con representantes de la clase obrera; faltaban los que ven en las víctimas, victimarios; faltaron los escribas a sueldo del poder, los obsecuentes, los que llaman “violencia” a cortar una calle o tomar un colegio; faltaron los que nunca luchan pero siempre recomiendan “otros métodos” a los luchadores, faltaron los pusilánimes, faltaron los infames.
Hablan de nuestros muertos sin percibir que ellos lo están desde hace mucho.