The Guardian (un periódico inglés importante) ha hecho ayer las delicias del profesor Juan Pablo Bermúdez y Groucho Marx (en ese orden). Sabido es que los periodistas "construyen" la noticia. En el blog de Bermúdez puede leerse incluso una frase dura hacia la profesión y con el sarcasmo a que nos tiene acostumbrados: Nunca dejes que los hechos se interpongan a una buena nota. La ocasión se presentó con motivo del casamiento real. Al estilo de esos libros "Elige tu propia aventura", The Guardian armó su página web con dos opciones de diario: uno a gusto de monárquicos y otro para republicanos. En el click de la primera opción abundaban las carrozas, la pompa y el boato real, en la segunda la noticia es que podrían volver los criaderos industriales al Reino Unido y la foto es de unos simpáticos conejitos encerrados en jaulas. Hasta ahora la opción era comprar el diario cuya presentación de las noticias nos resultara más afín, The Guardian acaba de superar el problema: la noticia es la que nosotros queremos. |
Yo creo que te gusta la historia, como me gustaba a mí cuando tenía tu edad, porque se refiere a los hombres vivos, y todo lo que se refiere a los hombres, a cuantos más hombres sea posible, a todos los hombres del mundo en cuanto se unen entre ellos en sociedad y trabajan y luchan y se mejoran a sí mismos, no puede no gustarte más que cualquier otra cosa. Antonio Gramsci
sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 29 de abril de 2011
¡Se casaron!
martes, 26 de abril de 2011
Las acuarelas de Audubon
Audubon fue uno de los primeros naturalistas americanos (1785-1851) y se propuso, entre muchas otras cosas, pintar todos los pájaros americanos. No era de los preocupados por la ecología ni la extinción de las especies, de hecho para poder pintarlos primero necesitaba matarlos, eso sí tratando de no hacerlos pomada.
Al margen de esto, sus acuarelas son impactantes y hojear un libro de ellas es uno de los placeres que recomiendo. Va un ejemplo
viernes, 15 de abril de 2011
Los Curie

lunes, 11 de abril de 2011

No hay peor lucha que la que no se libra. De tanto repetirla, la frase se ha convertido en verdad indiscutible. Se la usa para incitar a los dubitativos y a los temerosos. Pero tal vez haya otra situación peor: la lucha que se entrega.
domingo, 3 de abril de 2011
Fuentealba

Este verano estuve en el Neuquén. Con todo lo que había para ver no era necesario reparar en los carteles de la interna del Movimiento Popular Neuquino. Sin embargo no pude evitarlo, a cuatro años del asesinato del docente Carlos Fuentealba el gobernador que ordenó la represión y por tanto autor intelectual del crimen, Jorge Sobisch, se atrevía a presentarse en las elecciones. Carteles creativos, jingles pegadizos, spots televisivos, toda la carne al asador.
El resultado fue adverso para él, pero la pregunta es: ¿por qué pudo presentarse? Porque nunca fue juzgado. “La justicia” se encargó del que disparó a quemarropa, un cabo de apellido Poblete, pero no rozó al gobernador. Sus aliados políticos de entonces, Macri por ejemplo, se despegaron de él y Sobisch se retiró a cuarteles de invierno. Este verano, con el deshielo, volvió.
Es otra lección del maestro Fuentealba: en los crímenes sociales hay que llegar hasta el autor intelectual. La lucha por encarcelar a Pedraza, el asesino de Mariano Ferreira, muestra que algunos lo hemos aprendido.